Région Midi-PyrénéesRégion Midi-Pyrénées, l'action en vrai

Vous êtes ici : Outils // Pages internationales

Midi-Pyrénées

Una región del Mediodía

Mediodía-Pirineos está compuesta por 8 departamentos : Ariège, Aveyron, Gers, Alto-Garona, Altos- Pirineos, Lot, Tarn y Tarn-et-Garonne.
Todos deben su nombre, excepto los Altos-Pirineos, al río que los surca.
Con un fuerte dominio rural, la región cuenta con una vocación aeronáutica y espacial que le garantiza una importante influencia en Europa.
En calidad de eje europeo, Mediodía-Pirineos no cesa de mejorar sus redes de comunicación.
De hecho, el aeropuerto de Toulouse- Blagnac ocupa el 4º lugar de Francia.

Una región muy natural

Mediodía-Pirineos está bordeada, tanto al norte como al sur, por la montaña.
Los Pirineos forman una frontera natural con España. El Parque Nacional de los Pirineos, uno de los 7 parques nacionales de Francia, comprende 45 700 hectáreas de naturaleza protegida.
Asimismo, la región cuenta con 3 parques naturales regionales.
Al Norte, sobre los contrafuertes del Macizo Central, se alzan las montañas del Aubrac o las Causses, llanuras calcáreas formadas por el agua.
El abismo de Padirac, en el Lot, es considerado una de las mayores curiosidades geológicas de Europa. En cuanto al Ariège, abunda en cuevas que atestiguan la vida del Homo Sapiens.

Una región de descubrimientos

En Mediodía-Pirineos predominan los lugares por descubrir.
El paraje de Rocamadour, en el Lot, es el segundo lugar más visitado de Francia tras el Monte Saint-Michel.
Los amantes de los insectos y de la naturaleza se encuentran en Micropolis, en el Aveyron. Los entusiastas de los objetos voladores se dan citan en la Cité de l’Espace (Ciudad del Espacio) de Toulouse.
Y todos pueden encontrarse para hacer senderismo con raquetas, recorridos en esquí de fondo o descensos en snow board. La región comprende 23 de las 38 estaciones de los Pirineos.
Asimismo, Los Pirineos cuentan con el aprecio de los pescadores.

Una región activa

La economía regional se basa en varios sectores clave.
La aeronáutica y la industria espacial ocupan un primer rango.
En términos de empleo y de notoriedad, ofrece cerca de 80 000 puestos de trabajo.
La sede mundial de Airbus se encuentra basada en Toulouse.
La A380, como una vez la Caravelle y el Concorde, realizó su primer despegue en el cielo de Toulouse.
La agricultura y el sector agroalimentario constituyen una de las riquezas de la región, y las desventajas del pasado, caracterizadas por una producción muy variada y unas dimensiones reducidas de las explotaciones son, hoy en día, unas bazas que permiten asegurar al consumidor unos productos de calidad.
Los viñedos regionales son muy apreciados, entre los que cabría destacar a Gaillac como uno de los más antiguos de Francia al igual que la producción de Armagnac que cuenta con una reputación mundial.

Una región de tradiciones

Los innumerables mercados de la región permiten descubrir productos y encontrar, detrás de cada puesto, a las mujeres y a los hombres que, orgullosos de sus destrezas, configuran el Mediodía-Pirineos.
La habilidad de los cuchilleros de Laguiole que forjan, en el corazón del Aveyron, las famosas cuchillas grabadas con una abeja, al igual que aquella de los artesanos de Martres- Tolosane, que todavía saben decorar la loza como lo hicieran sus antepasados.
Cada verano, los pastores retoman el camino de los pastos de montaña con sus rebaños.
a trashumancia en Aubrac o en los Pirineos da lugar a ferias en las que el sentido de la hospitalidad sólo es comparable al de la fiesta.
Incluso el Tour de Francia, esta trashumancia moderna y ciclista, no puede desarrollarse sin nuestra región, atravesándola cada año, no sin tomarse su tiempo…

Una región de historias

Mediodía-Pirineos es un libro de historia. En Montségur, se revive la página trágica del Catarismo. Se puede encontrar un gran número de lugares que constituyen el testimonio de la sangrienta cruzada contra los Albigeois.
En Conques, Toulouse o Saint-Bertrand de Comminges, uno se acuerda de esos millares de peregrinos que tomaban el camino hacia Santiago de Compostela, a la vez que, en Lourdes, se ve acudir al mundo entero.
La historia de la región es también aquella de los hombres que han dejado su huella. Sin una pasión tenaz, el Pico del Mediodía sólo habría sido un mirador natural reservado a los más audaces.
Por otro lado, es posible sumergirse, como en las negras gargantas del ayer, en las entrañas de la tierra, a través de las minas transformadas en museos.
En estos parajes, Carmaux y Jaurès escribieron una de las páginas más importantes del movimiento obrero.

Una región de culturas

El Occitano, antes lengua prohibida, constituye hoy una materia de Selectividad. Si uno se aventura por las calles de los pueblos escuchará « adioses » entusiastas y « holas » amistosos …
A través del rubby, Occitania es también Ovalia. A esta cultura regional se añade un rico patrimonio.
En Albi, ciudad natal de Toulouse-Lautrec, se puede admirar la obra del pintor.
Montauban es ineludible para los admiradores de Ingres, lugar en el que vio la luz por primera vez.
Se pueden visitar las casas de campo, con su aspecto característico y con el encanto que las habita, a la vez que se contemplan los palomares situados en los campos o en los patios de las granjas.
Al calor del ladrillo omnipresente en el Mediodía de Toulouse responde la resistente lauze (piedra plana que sirve de teja) de los tejados de Lot o del Aveyron.

Una región del buen vivir

Mediodía-Pirineos representa un gran festín cuyo menú sólo cuenta con productos regionales reconocidos de forma internacional.
En el primer puesto se encontraría el foie gras, al que, a menudo, se asocia la trufa, misteriosa y muy escasa.
Existe un gran número de denominaciones de origen.
El queso de cabra de Rocamadour, el cordero de Quercy, el ajo de Lautrec, la cepa de Moissace que constituyen, asimismo, marcas de excelencia.
Incluso la naturaleza ofrece sus riquezas al paseante con las setas de los montes bajos, durante el otoño, o con las brionias de los caminos vacíos en primavera.
Cassoulet, aligot, garbure, stockfish y gâteau à la broche (pastel típico regional) son recetas tradicionales que hacen de Mediodía-Pirineos una gran tierra de gastronomía.